Open/Close Menu
Transformá tus recuerdos

El vestido de Papina

THUMBNAIL2
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background
Slide background

Nos contó que la pollera había sido un regalo de su mamá y que había sufrido varias transformaciones a lo largo de los años y hoy ya no la usaba porque en su formato actual no le gustaba, pero quería darle nueva vida. Le repetimos varias veces que nuestro trabajo no era el de modistas sino que íbamos a hacer con la tela un objeto nuevo, aún cuando ese objeto resultara ser un vestido. Ella asintió y nos dio libertad absoluta.

Nuestro primer desafío fue tratar de conseguir más tela. Cuando se trata de trabajar con telas que no sabemos de dónde vienen o cuántos años tienen, es difícil explicar lo complejo que es lograr comprar sustitutos o piezas de la misma calidad. Y no se trata de dinero. A veces, por más que uno quiera gastar una pequeña fortuna no es posible encontrar en el mundo de hoy telas realizadas con las fibras o técnicas usadas hace cuarenta o sesenta años. Como necesitábamos todas telas blancas, nos enfocamos en telas para vestidos de novia. Encontramos una serie de tules bordados.

Fuimos descartando opciones, y empezamos con el minucioso trabajo de armar un patchwork que ampliara el que ya tenía nuestra pieza original y que fuera lo suficientemente sutil como para pasar inadvertido. Armamos también un forro de tul liviano para que el vestido final no resultara tan traslúcido. Antes de la primera prueba, teníamos el vestido casi terminado y mucha ansiedad. Por suerte a la clienta le encanto el camino que habíamos elegido y nos pusimos a terminar el vestido, ya seguras de que la versión definitiva iba a ser bien recibida.

De una pluma - Todos los derechos son reservados 2014